jueves, 23 de noviembre de 2017

Que importa el dolor. ¡Que importa!

El tiempo.
El rosario.
Y la sangre.
Una manzana con rostro de calavera
se vuelve polilla en el plato.
Y aquel corazón que corte con la navaja
es hoy un pequeño pájaro.
Quiero soñar el sueño de la luna
sobre tu espalda.
Y respirar la húmeda tierra
de tus lunares.
En medio de un mar de violines
quiero desatar mis venas.
Y escribir con mi sangre
el mas bello de los poemas.
Me miro al espejo
y no reconozco al espíritu rojo
que habita al otro lado.
Antes sin embargo
podía reconocer la imagen distorsionada de la lírica
con mis ojillos cerrados.
Quiero levantarme la piel del pecho
con el filo de una lágrima.
Y dejar que las estrellas coman
de mis latidos y de mis pasiones.
Clavando en mí, sus dientes de acero y de espuma.
Hasta dejar mi espíritu reducido a su sombra.
Aquella mariposa atrapada
entre las paginas del libro
Es hoy una rosa que grita con voz de niña
y rumor de río.
Quiero un coro de luciérnagas cantando
dentro de mis parpados.
Y al ángel de la infancia.
dormido sin piel sobre mis labios.
Un pétalo de plomo.
Un labio. Y una bala.
Mis manos en las trincheras,
La felicidad no vale nada.
¿Que sabe el poeta de la vida?
¿Que sabe el poeta de nada?
¿Que sabe el romántico que sueña con rosas en su garganta?
Nadie conoce el dolor asesino y agudo
de un alma herida por la nostalgia.
El corazón es un pozo lleno de arañas.
Y la melancolía una paloma con las alas arrancadas.
La noche viene con cicatrices de lirios
Y navajazos de escarcha.
Y aquella constelación a la que le rezaba
se volvió una luciérnaga de sangre y ceniza
cayendo sobre sobre mi ventana.
Quiero romper el cristal en el que  habita mi pájaro azul.
Quiero cortarme con ellos
el contorno de mis labios y la yema de los dedos.
Que importa el dolor
¡Que importa!
Que importa la felicidad.
¡Que importa!
Mientras unos andan buscando
sú cupido perdido entre los versos de Salinas y Neruda.
Yo ando buscando,
mi verdad desnuda de piel y de llanto.
Entre las fosas que ocultaban en sus entrañas,
zapatos de niños y cuentas de rosario.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

En sangre y en tierra...

En sangre y en tierra.
Pague mi error.
Las balas y las monedas
como raíces,
se clavaron en mis venas.
La trinchera de mi pecho abierta.
Muestra una mujer sin rostro
y una niña muerta.
Y en lo mas profundo de mi sangre
clavada la bandera.
Tengo restos de metralla.
Y perfiles de azucena
Debajo de esta piel que oculta,
pan y calaveras.
Y hay en mis huesos rotos
por el estallido de las bombas
y de las lágrimas.
Restos de manos calcinadas.
y la lana de una muñeca.
Todo mi cuerpo es un campo de mi minas
donde quedaron esparcidos
los dientes de leche
y el alquitrán de las cunetas.
Y tengo en mis lunares el rosario
con forma de paloma y de metralletas.
¡Que soy culpable del llanto!
¡Que soy culpable la guerra!
En medio de mi cadáver
acribillado por las fotografías
y por los poemas.
el corazón clavó su bandera.
Y todos los caballos
vinieron a beber agua de luna
de mi frente abierta.

martes, 21 de noviembre de 2017

Esta alma mía...

Esta alma mía.
Esta alma sin descanso.
Este barquito de sangre
La mar se lo esta tragando.

Naufraga de querer
Como te quiero.
Naufraga en el mar de mis amores.
Mi alma es un velero herido
en el mástil de sus emociones.

Esta alma mía.
Este barquito ensangrentado.
La mar de mis mis lagrimas

¡Se lo ha tragado!

lunes, 20 de noviembre de 2017

Quiero mi muerte azul.

Esta corona de espinas
sobre mi frente.
Esa cuerda de violín que corta
mis labios y mis venas.
Un beso que es puñal de otro beso
sangrando sobre el papel.
Y ese dolor de naturaleza
que muerde la emoción y las entrañas.
Quiero mi muerte azul.
Quiero mi cicatriz de luna.
Quiero un campo donde dejar reposar
mi piel y mis cabellos.
Y esa pluma de ángel
con la que cortarme los ojos y los dedos.
Vendrá las sombras de las ninfas
a morder la piel de los que no sueñan.
Y dejaran sobre la mar
un rastro de pupilas muertas.
Toda mi alma dejaré en un poema
que sangre corazones y raíces
por cada una de sus letras.
Y el alacrán rojo de
encontrara un nido de flores
en mi costado abierto por la cuerda del arpa.
Quiero un jardín en el pecho
donde florezcan aquellos jacintos
que tenían ocultos entre sus pétalos
heridos por el amor y el tiempo.
caras de niños buenos.
Quiero mi dolor blanco.
Quiero mi sangre negra.
Quiero morir de amor sobre tu cintura
Con mis cabellos desatados
convertidos oscuras enredaderas.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Jauria humana:

Como perros de sombra.
Ante el olor de la carne fresca.
Lamiendo las lágrimas y las heridas
de una rosa de piel estremecida.

Dentelladas furiosas y lascivas
en medio de un laberinto de brazos y pañuelos.
Que arrancaron juventud y luna
A la niñez de la paloma.

Jauría de perros con rostro de hombres.
Jauría venas y pliegues.
Jauría vestida con el paño de la vergüenza.
Jauría hambrienta de sexo
y con fuego dentro de las venas.


Perros de sombra eran.
Perros con dientes entre las piernas
babeando ante el olor de la carne fresca.
Lamiendo las lágrimas y las heridas
de una rosa consumida
en su propia piel de sangre y luna fría.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ensoñación lírica:

Quiero mi perfil oculto entre las flores.
Mi sueño junto al corazón
tranquilo del agua.
Y mi sombra en la pared
de aquella iglesia
donde las palomas azules duermen
Junto a las niñas buenas.

Quiero un río donde ser
corriente de mis realidades.
Un campo de lunas.
Un ala de ángel.
Y una loma donde extender mi piel
sobre las flores del tiempo
y los contornos de la aurora.

Quiero una cuerda de guitarra
con la que cortarme
los párpados y los lunares.
Un espejo donde perderme.
Un mar en donde
desatar mis venas y mis cabellos.
Y un horizonte
donde morir mil veces pintada de azul.

Quiero un paisaje sereno.
Donde dejar mi contorno sobre la tierra.
Un cáliz donde derramar mi tinta.
El desnudo de una rosa.
Una madrugada que no extinga nunca.
El beso noctambulo y amarillo
de una luciérnaga.
Y mis pupilas dormidas sobre la espuma.


Quiero llorar lágrimas verdes
sobre un jardín en blanco y negro.
Postrarme ante la capilla de la luna.
Y rezarle a los santos de mi niñez oculta
en la piel y en el espejo.
Morir de serenidad azul junto a los juncos.
Y dejar que las estrellas
laman las palmas de mis manos.


Quiero mi sueño lírico.
Y mi verdad desnuda.

martes, 14 de noviembre de 2017

La poesía es una gota de sangre

Una gota de sangre
en el jardín de las azucenas muertas.
Una gota de sangre.
y los labios de la tierra se abrieron
como desnudos de paloma
sobre la mano abierta.
Una gota de sangre.
Tan solo una gota de sangre negra.
para regar el paraíso
de los corazones en sombra.
y de los duendes que duermen
junto a las corrientes de unos ríos
convertidos finas venas.
La poesía es una gota de sangre
que fluye de labios del poeta.
Una gota de sangre viva
que respira en una burbuja de papel.
y que se ahoga en un pozo de noche y tierra.
Y quiero sobre mi mano una gota de esa sangre.
para poder escribir amor mio
tu nombre sobre la piel del sueño.
Y fundir tu latido y el mio.
 junto a todos los violines sin cuerdas.

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